El Reglamento sobre la posición de espera se aplica a todos los aparatos eléctricos utilizados en el hogar y las oficinas, tales como televisores, ordenadores, hornos de microondas, etc. Dependiendo de la función del producto, fija un consumo admisible máximo de electricidad en posición de espera de 1 ó 2 vatios para el año 2010. A partir de 2013, el nivel de consumo admisible de electricidad se rebajará a medio vatio o un vatio, lo que se acerca a los niveles que pueden lograrse con la mejor tecnología disponible.
El Reglamento reducirá el consumo comunitario actual de electricidad en posición de espera (aproximadamente 50 TWh por año) en un 73 % para 2020. Este ahorro equivale al consumo de electricidad anual de Dinamarca y daría lugar a aproximadamente 14 millones de toneladas equivalentes de CO2 menos cada año. Se prevén igualmente ahorros en otras partes del mundo, ya que muchos de los productos afectados se venden en todos los países. El planteamiento gradual adoptado permitirá a los fabricantes ajustar a tiempo sus productos a los nuevos requisitos. El Reglamento se basa en las conclusiones de un análisis meticuloso de los aspectos técnicos, económicos y ambientales de la posición de espera, el cual se llevó a cabo en colaboración con las partes interesadas y expertos de todo el mundo.
El Reglamento sobre la posición de espera lo examinará ahora el Parlamento Europeo. Su adopción oficial por la Comisión está prevista en 2008. En los próximos meses seguirán otras medidas de diseño ecológico para otros grupos de productos.
Se puede encontrar más información sobre el diseño ecológico aquí.
#fnB1" title="fn1">[1] Directiva 2005/32/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de julio de 2005, por la que se instaura un marco para el establecimiento de requisitos de diseño ecológico aplicables a los productos que utilizan energía y por la que se modifica la Directiva 92/42/CEE del Consejo y las Directivas 96/57/CE y 2000/55/CE del Parlamento Europeo y del Consejo (DO L 191 de 22.7.2005, pp. 29-58).